martes, 1 de enero de 2013

Desde aquí abajo, en el norte

 

Desde aquí abajo, en el norte, las cosas se ven diferentes a como se ven desde allá arriba, en el sur.

El Sol corre de este a oeste, de izquierda a derecha, en el sentido de la escritura -de la escritura occidental, claro-. Desde allá arriba, en el sur, el Sol corre de derecha a izquierda, en el sentido de la escritura hebrea o árabe.

Desde un punto de vista situado por encima de la Antártida, ese continente que corona el globo, la Tierra gira en el sentido de las agujas del reloj. Y ya que estamos dispuestos a desplazarnos hacia arriba, hagámoslo en dirección perpendicular al plano de la eclíptica (nos bastará un pequeño giro de unos 23,5º). Desde un punto suficientemente alejado, podremos apreciar con algo de paciencia cómo la Tierra gira alrededor del Sol también en sentido horario.

En cambio, si nos desplazamos hacia abajo, en dirección a la Estrella Polar, podremos ver cómo la Tierra gira en sentido contrario a las agujas del reloj; y cómo también se desplaza en sentido contrahorario en su movimiento alrededor del Sol.

Otra cosa conocida por todos es que aquí abajo, en el norte, las masas de aire en los ciclones se mueven en sentido horario, del mismo modo que desagua un sumidero. Allí arriba, en el sur, ocurre al revés, es decir, en sentido contrahorario.

En cualquier caso, todos -arriba en el sur, y abajo en el norte- nos desplazamos hacia adelante; aunque sea mirando hacia atrás, hacia el camino recorrido, hacia el Oeste, hacia el punto donde el Sol se acuesta. 

2 comentarios:

José Luis Castillo Chaves dijo...

Me ha gustado mucho el cambio de perspectiva, pero también lo exigente que es el post hacia el lector. Está bien hacer eso. Leer también es un reto. ¡Felicidades por el parto y que este blog te haga muy feliz!

Alabastro dijo...

Muchas gracias. El caso es que nada cambia en el resto del post si intercambiamos los términos arriba y abajo. Incluso,el ejercicio de visualización mental es el mismo si consideramos un norte arriba y un sur abajo. Respecto a las expectativas del parto, las mantendré en los niveles adecuados para que el blog me proporcione la justa parte alícuota de felicidad y no más.